16 enero 2018

Dólmenes

Las tribus cazadoras y recolectoras seguían las estaciones, los recursos. Cuando alguien del clan moría, a lo sumo lo enterrarían en una cueva, o lo cubrirían con piedras, y seguirían su camino.
Pero llegó el neolítico. ¿Cuándo? Pues depende del lugar. Empezó en Mesopotamia y tardó en llegar a la Península Ibérica. La revolución neolítica tiene como uno de los hitos fundamentales el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Eso dio lugar a clanes con más miembros, al sedentarismo, a la especialización de los trabajos. En el neolítico, cuando un miembro del clan moría, era inhumado en muchos casos en un dolmen.
Dolmen significa en bretón, mesa de piedra grande, o algo así. Hay dólmenes en Asia, África y Europa. En la Península de Corea se encuentra casi el 40% de los que se conocen. En España están bien representados (curioso el caso de León, rodeado por provincias en los que se encuentran dólmenes, donde no hay datado oficialmente ninguno, aunque parece ser que en La Cabrera hay ya posibles descubrimientos). Los primeros se construyeron en España en torno al 5000 A.C. más o menos y algunos fueron utilizados hasta la Edad de Bronce o poco antes. Un ejemplo de la larga utilización de los megalitos por parte de las poblaciones a lo largo del tiempo, el dolmen de los Llanos, Monte Areo XV, Asturias, en el que se encontraron piezas de silex datadas en torno al 3240 A.C.,  hasta brazaletes de cobre del 2200 A.C.

Un dolmen es un lugar de enterramiento, pero probablemente muchos también eran además indicadores de posesión del territorio, marcadores de límites, templos, .... En algunos se encuentran grabados en sus ortostatos. En otros se grababan cazoletas en sus losas horizontales o cobijas, que tal vez tenían alguna función ritual. En Ibias, Asturias, hay un dolmen en Pradías, dolmen de la Hucha, que cuenta con esas cazoletas, mientras que justo al otro lado del valle, el dolmen de Seroiro, el más grande de la comarca, no las tiene.
Dolmen de Pradías, o de la Hucha, con cazoletas
Dolmen de Seroiro, sin pocillos excavados.


Al principio eran lugares de enterramiento comunales. Con el paso del tiempo empezaron a aparecer dólmenes para enterramiento solo de los miembros más destacados de la tribu, e incluso dólmenes de enterramiento individual. Posible ejemplo de dolmen de enterramiento individual es el M5 de Outeiro de Cavaladre, Muiños, Ourense.


Las partes de un dolmen podrían ser: una cámara sepulcral formada por ortostatos (piedras verticales, "paredes") que forman la cámara de enterramiento junto con las losas de cubierta(techo) o cobijas, que pueden ser dispuetas de ortostato a ortostato o bien formando falsa cúpula. A veces a la cámara sepulcral se accede por un túnel o corredor formado de manera semejante a la cámara sepulcral pero con piedras y dimensiones menores.
A casa da Moura, Queguas, Ourense, donde se aprecia el corredor.


Y a la entrada del corredor puede encontrarse un atrio. Todo esto iría cubierto por un túmulo de tierra o de capas de tierra y piedra.
Monte Areo VI, Asturias, con el túmulo.

A veces el perímetro del túmulo tambien tiene formaciones con piedras. Junto a los cuerpos se enterraban en ocasiones posesiones de los mismos u ofrendas. En Sevilla hay uno en el que se encuentra enterrado probablemente un miembro importante de la sociedad en una cámara individual, y en otra cámara aledaña, varias mujeres que podrían haber sido sacrificadas o haberse suicidado. En algún dolmen de esa misma provincia se han encontrado productos que provendrían de Asia, lo que indica un nivel de comercio sorprendente.
Un dolmen debía ser siempre una construcción colosal, independientemente del tamaño que tuvieran, porque este tamaño iría en función del número de personas que se pudiesen convocar para construirlo. Implica una importante capacidad logística porque se manejaban piedras de grandes dimensiones y pesos que requieren de una coordinación de todos los implicados en sus construcción. A veces las piedras se traían desde muy lejos. Casi se podrían considerar las "catedrales" del Neolítico proporcionalmente.
Cuando en Europa se construían algunos de los dólmenes, curiosamente en Egipto (según la arqueología oficial) se cosntruían las Pirámides.
Y entre ellos el que parece ser el mayor dolmen del mundo, el de Menga, en Antequera, Málaga. Es tan grande que tiene pilares en el interior de la posible cámara sepulcral y un pozo de notables dimensiones. Es factible que Menga fuese un templo además de necrópolis. La losa más pesada, una de la cubierta, pesa en torno a 150-200 Tm. La orientación de su corredor es hacia la Peña de los Enamorados, en cuya base se encuentran grabados los cuales a su vez están enfrentados al dolmen.



Patrimonio de la Humanidad recientemente, junto con el de Viera y el de El Romeral, los tres en Antequera, cuyo nombre podría tener origen en el nombre que le pusieron los romanos maravillados con estas construcciones: la ciudad de los antiguos.

Dolmen de Viera, Antequera.


Los cosntructores de los dólmenes eramos nosotros, Homo sapiens, con la misma capacidad intelectual. También los que pintaron Altamira con bisontes, muchísimo antes de los dólmenes, eran Homo sapiens, como nosotros.
Una pequeña colección de dolmenes que he visitado:

Casiña da Moura, Muiños, Ourense, desplazada de su lugar original
por la construcción del embalse de Salas. Originalmente tenía un corredor.

Posible dolmen de Busnela, Burgos.

Dolmen de Merillés, Tineo, Asturias.


Posible dolmen de San Pedro de Paredes.

Dolmen del Morueco, Huidobro, Burgos.

Otras cosntrucciones megalíticas (piedra grande) son el menhir (el "men" de dolmen y menhir significa piedra en ambos casos), los túmulos sin arca o dolmen, los crómlech (piedras verticales formando círculos) y las alineaciones (piedras verticales formando líneas). En España se encuentran muchos dólmenes por toda la geografía, algunos crómlech, varios menhires.
En los túmulos del Canadeiro, Grandas de Salime, no se encuentra arca o cámara sepulcral; había una plataforma de losas horizontales sobre el suelo (plataforma ceremonial), por debajo de ellas se hacía un hoyo donde se inhumaba a los muertos, y todo ello se cubría con un túmulo de tierra.





El menhir de Mijaralengua, Burgos, posiblemente fuese un dolmen, pero en la actualidad todas las piedras están dispuestas verticalmente (el palomar también es muy chulo).



El menhir de Ovienes, Asturias.


Cercanos al túmulo del Canadeiro se encuentran, pero ya de la Edad de Bronce, los grabados de la Xorenga. Simbolos laciformes que tal vez representen la figura humana, cazoletas, surcos,...

De la Edad de Bronce también, los Petroglifos de Peña Fadiel, Maragatería, León.





De la edad de bronce y por tanto también posteriores a los dólmenes son estas pinturas rupestres en Fresnedo, Teverga, Asturias.





Un añadido de enero de 2019, las pinturas rupestres de San Pedro Mallo, difíciles de observar incluso estando delante de ellas.





A finales de la Edad de Bronce aparecen los Castros, que llegan incluso a estar habitados en alguna ocasión hasta la edad media. Muchos de estos castros convivieron con los romanos en la Península Ibérica.
Pero esa es otra historia que....

Hasta luego.