12 junio 2016

Delicatessen de la Cordillera Cantábrica.

Hola:

me sobró el protector solar, por lo demás, un día provechoso botánicamente. Las compras las hice ya bien pronto y me traje de regalo una nueva y una que no esperaba, además de las joyitas que iba a buscar a tiro fijo.
 Linaria elegans
 Lychnis flos-cuculi
 Centaurea graminiifolia
 Dactylorhiza incarnata
 Echium vulgare
 Cynoglossum officinale
 Silene conica o Silene conoidea y al lado Xeranthemum inapertum, que está inapertum jjjj
 Listera ovata, llegar y besar el santo. Con lo que me costó el año pasado y todos los años anteriores sin verla nunca jjjj
 Dactylorhiza sambucina
 Paris quadrifolia. Nueva localización, sólo la conocía en un sitio en Teverga.
 Actaea spicata.
 Androsace villosa. La David Bowie de las plantas jjjjj
 Linaria alpina subsp. filicaulis
 Ibersis carnosa.
 Anemone pavoniana. En Peña Ubiña no la encontré el fin de semana pasado. Hoy abundaba.



 Adonis vernalis.
 Las alfombras de ranunculus en la laguna colmatada.
 Adonis vernalis.
 Dactylorhiza sambucina
 Menyanthes trifoliata. La nueva...el subidón del día jjjj
 Corydalis cava
 Paris quadrifolia, extraña planta.
Geranium subargenteum
 Ribes petraeum
Y la Genista hispanica, la reina de estas montañas en estas fechas.


Hasta luego.

05 junio 2016

Cañones del Sil y Túnel de Montefurado

Hola:

aunque no me subí a ningún catamarán (queda pendiente para otra vez), recorrí la margen izquierda del Sil desde los Peares hasta Montefurado, parando en todos los miradores que vi y buscando algunas vistas a mayores.












No se puede negar que está bien aprovechado el Sil energéticamente hablando, es una continua sucesión de embalses a estas alturas. Y cables de alta tensión por todos lados.

Cerca del mirador del Castro hay un monasterio que no tenía pensado visitar, pero como llegué hasta allí, aproveché para sacarle unas fotos e imaginar someramente la vida en un recinto como este. La nave de la iglesia me recuerda un poco al túnel romano "boca pequeña" de Montefurado que pongo más adelante. ¡Qué bonitos los claustros!, éste también, con su castaño.




En Montefurado cuentan que los romanos secaron un meandro del Sil de unos 2,5 kilómetros de longitud, para obtener más fácilmente el oro que el río arrastraba y que se encontraba en los lodos del fondo. El método fue horadar la montaña para que el agua pasase a su través. En lo alto parece que había algún tipo de fortificación que servía para controlar el paso, y cobrar por utilizarlo. En la riada de 1934 se derrumbó parte del túnel y con ella, parece que cayó la fortificación también. Paralela a la "boca grande" hay una "boca pequeña" que parece ser que tenía la misma función.



 Salida del Sil
 Boca pequeña


 Entrada del Sil





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